
Cómo cuidar tu cocina nueva
Estrenar una cocina reformada es emocionante: todo brilla, huele a […]
Estrenar una cocina reformada es emocionante: todo brilla, huele a nuevo y queremos que se mantenga así el mayor tiempo posible. Para lograrlo, es importante seguir algunos hábitos de cuidado y limpieza desde el primer día.
Encimeras y superficies
- Evita cortar alimentos directamente sobre la encimera, usa siempre una tabla de cortar.
- No coloques ollas o sartenes calientes directamente sobre la superficie: utiliza salvamanteles para prevenir quemaduras o manchas.
- Limpia con un paño suave y productos neutros, evitando químicos abrasivos que puedan dañar el acabado.
Muebles y armarios
- Abre las puertas con las manos limpias para prevenir manchas de grasa.
- Usa un trapo ligeramente húmedo para la limpieza y sécalo después para evitar que la humedad se acumule.
- No sobrecargues los estantes: respeta el peso recomendado para alargar su vida útil.
Electrodomésticos
- Lee siempre el manual de cada aparato para conocer su mantenimiento específico.
- Limpia la vitrocerámica o inducción después de cada uso, cuando esté fría, para evitar que la suciedad se incruste.
- Revisa y limpia los filtros de la campana extractora al menos una vez al mes.
Suelos
- Barre o aspira a diario para evitar que restos de comida rayen el pavimento.
- Limpia con fregona bien escurrida y productos suaves; demasiada agua puede dañar algunos materiales.
Pequeños hábitos que hacen la diferencia
- Ventila la cocina después de cocinar para reducir la humedad y los olores.
- Limpia pequeñas manchas de inmediato para que no se conviertan en marcas permanentes.
- Dedica un día al mes a una limpieza más profunda: revisar juntas, electrodomésticos y rincones poco accesibles.
Con estos cuidados sencillos tu cocina se mantendrá como nueva durante mucho más tiempo, lista para disfrutar cada comida y cada momento en ella.

